miércoles, 17 de agosto de 2016

EL ARREBATAMIENTO Y LOS GUERREROS QUE SE QUEDAN

Aporte por:

Bibiana Andrea


Queridos hermanos, 

Hace unos días fuimos a visitar a la familia y sin saberlo, de repente, nos salieron dos ataques.
Dos personas nos atacaron de tal manera que tuve que llegar a mi casa y hacer una ofrenda de ayuno y oración al Señor para que sanará mis heridas y pedirle que ya hiciera justicia pues los ataques de estos “familiares” se vienen dando desde hace mucho tiempo. Años. Muchos años.

Así que entre en un tiempo en la presencia del Señor, por su misericordia, y al tercer día de ayuno...

Me dio la Parábola del Perdón que se encuentra en Mateo 18:21.

- Entonces se acercó Pedro y le preguntó:

- Señor, ¿Cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano cuando me ofenda? ¿siete veces?
- Jesús le respondió:

- No te digo siete veces, sino setenta veces siete. Porque con el reino de los cielos sucede lo que con aquel rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al comenzar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su mujer y a sus hijos, y todo cuanto tenía para pagar la deuda . El siervo se echó a sus pies suplicando: “Ten paciencia conmigo, que te lo pagaré todo. El señor tuvo compasión de aquel siervo, lo dejó libre y le perdonó la deuda.

Nada más salir, aquel siervo encontró a un compañero suyo que le debía cien denarios; lo agarró y le apretaba el cuello, diciendo:”¡paga lo que me debes”!. El compañero se echó a sus pies, suplicándole:”¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré!”.

Pero él no quiso sino que fue y lo metió a la cárcel hasta que pagara la deuda. Al verlo sus compañeros se disgustaron mucho y fueron a contar a su señor todo lo ocurrido.

Entonces el Señor lo llamó y le dijo “Siervo miserable, yo te perdone toda aquella deuda, porque me lo suplicaste. “¿No debías haberte compadecido de tu compañero como yo me compadecí de ti?”. Entonces su señor muy enojado, lo entregó para que lo castigaran hasta que pagara toda la deuda . Lo mismo hará mi Padre celestial si no se perdonan de corazón unos a otros. Mateo 18:21-35

Después de estar orando y recibiendo la palabra del Señor me quedé profundamente dormida y empece a tener sueños y éste que a continuación relato es el que debo compartir.

Estaba en un lugar desconocido y me encontraba en un edificio no sabría decir si era la cuarta, la quinta o la sexta planta, solo sé que era muy alto. Estaba ministrando a un par de ancianos que se encontraban en una especie de entrada muy amplia, habían varias personas, pero yo estaba con esta pareja de ancianos que estaban discutiendo y hablaban de divorciarse. Yo les explicaba que no debían hacerlo, que yo sabia cual era la causa de sus problemas y también les decía cual era la solución, ellos me escuchaban.

Les estaba hablando del Señor y les estaba haciendo hacer la oración de salvación cuando empezó a entrar mucha más gente a la zona y se estaban aglomerando a mi alrededor, también había unos policías y un grupo de chicos que parecían ser de un equipo de fútbol o de algún deporte.

Yo pensé que la policía venía por mí porque escuche a alguien murmurar “es que no quieren que hable así” o “es que no quieren que predique”. Todo sucedió muy rápido.

Yo volví a mirar a los ancianos y les seguí predicando, pero el señor anciano no estaba, pensé que se había caído hacia atrás o que se había movido de lugar, así que lo empezamos a buscar con su esposa y, de repente, ella también desapareció y al ver que sus vestidos, tanto los de él como los de ella, se habían quedado allí dije:”¡Dios mio!” “¡El arrebatamiento”!, volví mi mirada hacia atrás y vi que muchos habían desaparecido y que sus ropas estaban en el suelo.

Confirme hacia mí misma:”Sí, es el arrebatamiento y esto no es un sueño, esto, ya es real”.

“Pero si es el arrebatamiento y me he quedado, entonces ha llegado la hora de luchar” me dije.

Yo estaba muy tranquila, confiada y preparada. No estaba desesperada, pero, sin embargo, le pregunté al Señor: “Señor, ¿por qué me he quedado?, ¿ha sido porque no he perdonado a aquellos familiares que me ofendieron? Y si me he quedado por aquella ofensa de mis familiares significa que tú querías que me quedara, ¿por qué me pusiste esa prueba justo antes del arrebatamiento si sabías que no la iba a pasar?, pero el Señor no me respondió con palabras.

Yo estaba muy tranquila y me dije:”No, si me he quedado es porque ha llegado el momento de luchar” .

Así que yo, muy tranquila, confiada y preparada, mire hacia abajo, hacia la calle y vi como un demonio en forma de vaca venía hacia nosotros, los que nos habíamos quedado.

(Yo constantemente estaba repitiendo en mi mente: esto es real y no es un sueño por tanto no voy a despertar).

La vaca trepó hasta donde estábamos en cuestión de segundos y yo, con toda la confianza y seguridad que el Señor me estaba dando, la estaba esperando.

Empece a reprenderla en el nombre de Jesucristo y por la sangre de Jesucristo de esta manera:

“ ¡Te ordeno que te vayas en el nombre de Jesucristo!”

“ ¡Te ordeno que te vayas por la sangre de Jesucristo”!

Y la vaca(demonio) no podía subir hacia donde nosotros estábamos.

En esa batalla y pronunciando varias veces lo mismo la tome de la parte de atrás del cuello como quien agarra a un gato para tirarlo al vació y la lance. No sé de donde me vino tanta fuerza, la levante y la lance hacia la calle y cuanto cayó al suelo se transformo en una especie de humano, parecía un hombre, pero yo sabía que era un demonio y ahí quedó. Muerto.

Seguido de esta escena, una pareja de los que estaban allí, empiezan a discutir y el novio o esposo le clava algo a la chica tal que cuando miro sus ojos supe que tenía que ayudarla.

La cogí y la tendí en el suelo y empece a liberarla con las misma palabras.

“¡Te ordeno que salgas de ella en el nombre de Jesucristo!”

“¡Te ordeno que salgas de ella por la sangre de Jesucristo!”.

(Notaba que cuando mencionaba la Sangre de Jesucristo los demonios se debilitaban más rápido, eran derrotados más rápido.

Y también note que a pesar de vencer y salir victoriosa en el nombre del Señor, me costaba mucho esfuerzo, algo se estaba interponiendo en mi fuerza y lo notaba en mi voz).

Entonces empezó a salir de la chica algo liquido y rojo de su costado izquierdo, parecía sangre, pero yo no estaba tan segura de que lo fuera.

Yo seguía pensando que no era un sueño y que no despertaría porque esta batalla estaba siendo muy larga y real para ser un sueño.

Sabía que solo me quedaba luchar y que me había quedado por esas personas.

De manera súbita, desperté. Y no me lo podía creer, no podía creer que no fuera ya el arrebatamiento y el pos-arrebatamiento de lo real que lo estaba viviendo.

Queridos hermanos

Tengan mucho cuidado con los ataques de los familiares, amigos y demás, porque son trampas del enemigo para descentrarlos del Señor y hacerles perder fuerza. No respondan, no contesten.

El arrebatamiento sucederá en cualquier momento y el enemigo lo sabe y por eso está al acecho para hacernos tropezar y para que nos quedemos.

Oren al Señor para que si son de los que se tienen que quedar sea por voluntad y plan del Señor y no por algo que no hayan perdonado a alguien o por cualquier otra cosa como chisme, murmuración etc.

Repito, No respondan nada ante las ofensas y/o ataques en intento de defenderse aunque parezca que es lo justo; enmudezcan, enmudezcan, enmudezcan, como lo hizo el Señor.

Sé que no es fácil, pero les sugiero que cada vez que vayan a salir oren al Señor pidiendo que ponga un centinela para que vigile vuestra boca. Coloca Señor, un centinela, un vigilante a la puerta de mis labios. Salmo 141:3.

Y perdonen las ofensas hasta setenta veces siete para que no pongan en riesgo vuestra ida en el arrebatamiento y aquellos que se tengan que quedar, sabrán que ha llegado su momento de luchar y el Señor los preparará y les dará en cada momento el poder que cada situación requiera.

Oren mucho al Señor, busquen su presencia con ayuno y oración y pidan mucha preparación para la batalla que se acerca.

Que el Señor los bendiga grandemente.

















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